El impacto de la familia política en la pareja: Estableciendo límites saludables (Parte 1)
¿Tu suegra opina sobre cómo educas a tus hijos? ¿Tu cuñado opina sobre cada decisión que tomáis como si tuviera derecho a voto? Vamos a decirlo claramente, tu familia política está ocupando un espacio y tomando un papel dentro de la relación que no le corresponde en ningún caso.
A veces es fácil detectarlo y querer poner solución porque están traspasando todas las líneas rojas habidas y por haber, otras veces no están sencillo, son cosas más sutiles, en general son encantadores y nos caen fenomenal… pero hay algo ahí de fondo que en ocasiones nos rechina. Sea en uno u otro caso, lo primero:
- Tranquil@ que tiene solución, hoy hablaremos de cómo proteger vuestra relación desde el respeto y la claridad. Trabajaremos con asertividad como poner esos límites.
- Fuera estigmas, no son ni buenos ni malos, son como son, su educación, sus vivencias los han traído hasta aquí, la etiquetas no nos van a ayudar, nos centraremos en lo que nosotros queremos, no en “como son.”.
- Lo importante es reconocer cuando su presencia, sus comentarios, su intromisión es excesiva para marcar nuestro territorio, y poner límites.
5 señales silenciosas (o no tanto) de que los límites se están traspasando
- El «boletín de noticias familiar»
«¿Sabías que tu hermano ya tiene piso? ¿tú para cuándo?, que con el ritmo de vida que llevas…»
Esas comparaciones que llegan como «comentarios casuales» pero hacen mucho daño. - La toma de roles que nadie ha pedido
«Iros este fin de semana con los niños, os hace falta descansar, de los niños me encargo yo, que están encantados de estar con su abuelita.»
Cuando otros deciden por vosotros sin consultar. - El jurado permanente
«¿Otra vez pasta para cenar? En mi época se cocinaba en casa.»
Críticas disfrazadas de «consejos» sobre vuestros hábitos. - Se adueñan de tu agenda
Planes que se organizan sin contar con vosotros: «El domingo vamos todos a casa de tu tía que es su cumpleaños, no hace falta que llevéis nada, ya lo he hablado yo con ella” … Ole y ole, como si vuestro tiempo no fuera propio. - El espionaje emocional
Preguntas intrusivas: «¿Y por qué no tenéis hijos aún?»
Regalos que en realidad son pruebas «Te compré este vestido, ¿verdad que te queda mejor que esos vaqueros?».
Pero primero…
Antes de reaccionar, tómate unos minutos para pensar que es lo que realmente te molesta, te digo esto porque a veces nos influyen sin que nos demos cuenta las historias y opiniones de otros, por ejemplo un amigo o amiga que no está contando que está harto de A, B, C con su familia política, y de repente, algo que a nosotros nos daba igual, o no le dábamos importancia comienza a molestarnos, empezamos a analizar todo lo que ocurre como si fuéramos Sherlock Holmes, y nos vamos cabreando por momentos. Por eso es importante que analices -si el malestar es tuyo real, o lo es porque te han dicho que esas conductas no son sanas–
Si realmente si hay cosas que te están molestando, también te pido que seas cuidadoso, no por protegerles a ellos, te lo digo por protegerte a ti, puede que haya una cosa que te moleste y esa “despierte” una inercia a que “todo” te moleste innecesaria, que te va a subir el cortisol sin venir a cuento.
En resumen, piensa detenidamente que es lo que realmente te molesta y elimina todo lo accesorio, por dos motivos:
- Por tu salud mental, evita crear una bola innecesaria y tomar decisiones drásticas.
- Teniendo claro lo que te molesta es mucho más sencillo atajarlo.
Reflexión final
Los límites no son egoísmo; son el marco que protege lo que más importa. En la Parte 2, trabajaremos cómo comunicarlos sin herir sensibilidades (porque, seamos realistas: no siempre recibirán bien el mensaje).
¿Has identificado alguna de estas señales en tu relación? ¿O tienes alguna propia que quieras compartir?